¿Por qué un motor eléctrico?

El presente siglo, será conocido como el siglo de la movilidad sostenible, movilidad cuya principal referencia, es hoy la de los vehículos propulsados por un motor eléctrico. La propuesta de Motor Verde consiste en ofrecer vehículos eléctricos rentables, ágiles, económicos, sencillos y ecológicos.

Los vehículos con motores eléctricos, pueden ahorrarte cientos y hasta miles de euros y además mejorar nuestro entorno. Son vehículos que se adaptan a tu mundo, presupuesto y estilo de vida.

Las razones para adquirir un vehículo eléctrico, son las siguientes:

  • Su bajo coste de uso (electricidad), mucho más económico que el de los vehículos de combustión (gasolina o gasoil), ahorran mucho dinero a sus usuarios, ya que suponen un gasto hasta 15 veces inferior al generado por un vehículo de combustión: son los vehículos anti-crisis.
  • Su fácil manejo y escaso mantenimiento, ya que al ser mucho más simples y sencillos que los motores normales y tener menos partes móviles, presentan menos riesgo de avería, por lo que requieren un mantenimiento mínimo. No hay aceite, bujías, radiador, tubo de escape, válvulas, caja de cambios, inyección, culata, correas o filtros que cambiar.
  • Son de los pocos artículos que cuentan con importantes subvenciones públicas, que pueden llegar a suponer, recuperar más de la mitad del coste del vehículo en algunos casos.
  • La imagen de empresas y organismos públicos mejora de forma considerable cuando se adquieren este tipo de vehículos.
  • El recorrido medio diario que hacemos la mayor parte de las personas con nuestro vehículo, es de unos pocos Km., por lo que tan sólo debemos hacer unos pocos cálculos para saber el impresionante ahorro, que podemos obtener sustituyendo uno de nuestros vehículos de combustión por uno eléctrico.
  • Como consecuencia de la concienciación ecológica de los ciudadanos, derivada de los problemas de contaminación que sufrimos (cambio climático, efecto invernadero, urgencia en descongestionar las ciudades de partículas en suspensión, etc.) cada vez se mira más hacia los vehículos eléctricos como modo de desplazarse en la ciudad. A mediados del siglo XXI las emisiones de gases de efecto invernadero deberían reducirse en un 50%, respecto a las de primeros de siglo, con el fin de frenar el aumento de la temperatura mundial.
  • Son sanos y limpios, ya que no generan emisiones y por tanto no contaminan (no emiten monóxido de carbono, ni oxido nitrógeno, ni PM10). El transporte en las grandes ciudades aporta entre un 70 y un 80% de las emisiones contaminantes. El monóxido de carbono dificulta la capacidad de la sangre de llevar oxígeno a los tejidos. La exposición a las partículas en suspensión, puede generar complicaciones para las personas con asma u otros problemas respiratorios, así como ser causa de diferentes alergias. Según la Organización Mundial de la Salud, 2 millones de personas mueren al año en el mundo prematuramente como consecuencia de la contaminación atmosférica, un número muy superior a las víctimas mortales por accidentes de circulación.
  • Son silenciosos, por lo que no generan contaminación acústica, contribuyendo a crear ciudades más habitables y a dotarnos de una mejora en nuestra salud: según un informe de la OMS presentado en agosto de 2007, el ruido del tráfico es el responsable del 3% de las muertes por ataques cardíacos.
  • Para producir electricidad también hay que generar contaminación, pero una gran parte de dicha electricidad y la gran mayoría de la que se genera por la noche, ya se produce a partir de energías renovables. Por otro lado, al no necesitar petróleo, se evita la contaminación que produce su extracción y todos los accidentes y vertidos que ocurren durante su transporte – ¿te acuerdas del hundimiento del Prestige en Galicia?.
  • Como consecuencia de que las grandes urbes se han convertido en espacios donde el tráfico crece incesantemente,  los vehículos eléctricos son el hoy y el ahora del transporte urbano, ya que se han diseñado principalmente para resolver de forma económica y sostenible, nuestros desplazamientos diarios.
  • La movilidad basada en el petróleo ha provocado guerras, originadas por el control de las reservas petrolíferas, que han causado cientos de miles de muertos y perjudicado a millones de personas inocentes. Además, la electricidad es una energía con capacidad de ser generada por cualquier país y a diferencia del petróleo, es ilimitada.
  • Los organismos públicos y algunas entidades privadas están llevando a cabo todo tipo de iniciativas, para avanzar en el concepto de movilidad sostenible:
  • Proliferación de vehículos sostenibles, para que nuestras ciudades sean pioneras en movilidad urbana y atraigan inversiones y turismo.
  • Restricciones sobre el tránsito de vehículos contaminantes;
  • Tasas e impuestos sobre los vehículos más contaminantes o subvenciones a la adquisición de vehículos ecológicos.
  • Exención de impuestos en los vehículos eléctricos: no pagan impuesto de matriculación y el de circulación está exento o minorado (dependiendo del municipio) de hasta el 100% en el impuesto de circulación)
  • Aparcamiento gratuito y acceso a áreas restringidas.
  • Promoción, a través del despliegue del vehículo eléctrico, tanto la industria del transporte como la creación de nuevos mercados tecnológicos de alto valor añadido.
  • Obtención de ayudas económicas y de promoción para la implementación de la movilidad eléctrica, por parte de la Unión Europea.
  • La tecnología eléctrica es, una alternativa contrastada, ya que los primeros vehículos eléctricos fueron inventados aún antes de los de combustión. Actualmente ya existen vehículos eléctricos que cuentan con autonomías de más de 400 Km. (Tesla) y con velocidades de más de 150 Km/hora. En las ciudades, un 80% de conductores/as utilizan diariamente el vehículo para recorrer menos de 30 km y las velocidades, no superan los 50 Km/hora en el centro urbano y 80 Km/hora en la periferia.
  • El vehículo eléctrico es un activo más de la “Smart Grid” (red de distribución de energía eléctrica inteligente), la cual potencia los flujos bidireccionales de energía y la micro-generación distribuida, ya que en breve plazo, un vehículo eléctrico tendrá capacidad no sólo de almacenar energía renovable, sino de poder vender esta energía o utilizarla para otros usos, como la electricidad de tu propio domicilio.
  • El rendimiento y la eficiencia energética de un vehículo eléctrico es superior (entre un 80 y un 95%) al de uno de gasolina (entre un 25 y un 30%).
  • En todo el mundo occidental, se está instalando progresivamente la infraestructura necesaria para las recargas, así como empresas innovadoras basadas en la movilidad sostenible De todas formas, la red de puntos de recarga ya existe: es la red eléctrica. Tal y como nos hemos acostumbrado a recargar un teléfono móvil, también adquiriremos el hábito de recargar el vehículo eléctrico.
  • Contribuyen a purificar el aire de las ciudades y a evitar el deterioro de los edificios y monumentos históricos de las ciudades. La contaminación atmosférica del último siglo ha destruido nuestros monumentos, más que la acción del tiempo en los siglos anteriores.
  • Los vehículos eléctricos, nos ofrecen la oportunidad, de disfrutar de futuras ciudades  silenciosas, limpias y agradables como lo son muchos pueblos, sin tener que renunciar a la comodidad que ofrece cualquier vehículo.
  • Se extiende la idea de la necesidad de nuevas tecnologías y energías sostenibles, en otros campos de la industria, ayudando así a fabricar productos más ecológicos y contribuyendo a la concienciación de la necesidad de la eficiencia energética.
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