¿Por qué una bici eléctrica?

Una bici eléctrica, también llamada ebike o pedelec, es una bicicleta tradicional a la que se le ha instalado un motor, un controlador y una batería.

la ventajas fundamentales de una bicicleta eléctrica son:
1. Puedes realizar trayectos más largos que con una bicicleta normal y a mayor velocidad.
2. Puedes hacer deporte sin sobre-entrenar y sin tener que preocuparte por tu condición física.
3. Puedes darle un uso como medio de transporte urbano o interurbano y además de hacer ejercicio, ahorrarte mucho dinero, ya que es el vehículo a motor más económico, con un coste de recarga insignificante, aproximadamente entre 0,80 y 1,70 euros por cada 1.000 Km.

Por estos motivos, las bicis eléctricas son utilizadas todos los días por millones de usuarios, por lo que este es ya el transporte del presente, no del futuro.

Hasta mediados del siglo XX, la bicicleta era uno de los vehículos de transporte más generalizado de Europa, pero como consecuencia del aumento del poder adquisitivo y de la pujanza del sector automovilístico, fueron quedando marginadas, manteniéndose su uso para ocio y deporte.

El cambio de mentalidad de la ciudadanía, unido a la necesidad de buscar un medio más rápido y económico que la mayoría de los transportes en las colapsadas ciudades, está contribuyendo a que la bicicleta se esté recuperando de nuevo.

Muchas ciudades en todo el mundo, están haciendo grandes inversiones en infraestructuras para situar a la bicicleta como medio de transporte personal, ya que si tenemos en cuenta, que la mayor parte de los coches llevan a una única persona, es mucho más eficiente que un vehículo de 20 Kgrs. mueva a una persona de 75, que lo haga uno de 1.800 Kgrs.

El número de personas que se desplazan habitualmente en coche dentro de una ciudad es significativamente menor al que se mueve a pie. Aún así, el coche ocupa de manera generalizada las calles, limitando nuestra movilidad urbana, a pesar de que su velocidad media en ciudad es de en torno a los 20 Kms/h., inferior incluso a la de una bici. El uso combinado de las bicis eléctricas, junto a los medios de transporte públicos, tendría capacidad suficiente de cubrir la mayor parte del desplazamiento urbano realizado por coches y de mejorar así, la calidad de vida en nuestras ciudades.

Las primeras bicicletas eléctricas fueron construidas en la segunda mitad del siglo XIX, pero fueron muy pocas las unidades que se pudieron ver en el mercado. Más de un siglo después, las bicicletas eléctricas constituyen un éxito inesperado. Al principio, iban dirigidas a personas con avanzada edad o con problemas de movilidad, pero hoy se han convertido en un fenómeno social más extendido, ya que en países como Holanda, Alemania, Dinamarca, Japón, China, etc.

 

Los motivos principales de su actual implantación son los siguientes:

  • Porque si quieres hacer deporte y sudar, no tienes más que apagar o reducir al mínimo la ayuda al pedaleo y tendrás las mismas sensaciones que con tu bici tradicional.
  • Porque es económico y ahorra dinero a quien la usa. Piensa por un momento y haz cuentas de lo que te gastas en gasolina, seguros, multas, impuestos y mantenimiento de tu vehículo actual
  • Porque es un medio de transporte que no contamina, silencioso, ligero, ecológico, ágil, saludable, muy agradable de utilizar y que además, contribuye a que las ciudades sean más habitables.
  • Porque es rápida y ahorra tiempo, ya que si tienes en cuenta los factores que intervienen en el desplazamiento (aparcamiento, tráfico, trayecto, atascos, etc.), la bicicleta eléctrica es mucho más ágil que un coche, porque su velocidad media en ciudad es similar a la de éstos y cuenta con la ventaja fundamental de que te lleva puerta a puerta.
  • Porque la combinación de transporte público y bici eléctrica, puede descongestionar el centro de muchas ciudades. También es la alternativa más razonable para zonas rurales con distancia entre paradas y por tanto abaratar el gasto público. Las plegables, son perfectas para este uso, ya que podemos combinar su uso con metro, tren, tranvía, funicular, etc. También podemos trasladarlas en nuestro coche, que podemos aparcarlo fuera de la ciudad y a partir de ahí, usarlas para llegar a nuestro destino.
  • Porque la combinación de la fuerza del motor eléctrico y del pedaleo del ciclista, permite que el desplazamiento sea divertido, cómodo y “para todos los públicos”, ya que nos hace superar con mucha facilidad las pendientes. Además, llegar sudado a tu destino dejará de ser un problema.
  • Porque si tienes un problema físico, por ejemplo una lesión o incapacidad, que te impide usar la bici tradicional, no tienes porqué prescindir del placer de circular en bici.
  • Porque la bici eléctrica ofrece la ventaja respecto a la bici tradicional de permitir que personas que no son ciclistas entrenados, afronten con comodidad recorridos de alto nivel de exigencia,  gracias a que el esfuerzo puede ser dosificado por el ciclista. De esta manera, no tienes motivo para perderte las salidas de los domingos con tus amigos.
  • Porque circulando en una bici eléctrica mejoraremos nuestra salud física (fortalecerás tu corazón, músculos, huesos y tu sistema inmunológico)  y mental (reducción de estrés, tensión y ansiedad). Tenemos menos tiempo para hacer deporte, por lo que pedalear un rato cada día nos permite hacer suficiente ejercicio para mantenernos en forma. El ejercicio en bicicleta, junto con la natación, son las actividades físicas más completas.
  • Porque disponemos de una gran gama de bicicletas eléctricas (urbanas, plegables de montaña, trekking, cross, etc. Incluso, podemos convertir tu actual bici en una eléctrica, mediante un kit de conversión que podemos instalarte.
  • Porque su recarga es cómoda, ya que las baterías son extraíbles y las puedes cargar cómodamente en tu casa.

 

¿A QUIENES VAN DIRIGIDAS LAS BICIS ELÉCTRICAS?:

Este tipo de vehículos va dirigido para todas aquellas personas, empresas y organismos públicos, que necesitan un transporte ágil, sostenible y económico, tales como:

  • Personas que deseen ahorrar dinero en sus costes de desplazamiento.
  • Personas que quieran realizar deporte.
  • Personas que desean ir en bicicleta por montaña con personas de mayor nivel físico.
  • Personas sin carné de conducir o a las que se les ha retirado el permiso.
  • Ciclistas habituales que desean recorrer mayores distancias que con una bicicleta convencional
  • Padres que optan por este medio, para un adolescente como primer vehículo.
  • Personas que quieren contribuir al cuidado del planeta, evitando en lo que esté en su mano la generación de contaminación.
  • Una familia que desea disfrutar de la bicicleta sin tener que preocuparse del diferente nivel físico de cada uno.
  • Para los menos jóvenes que quieran desplazarse sin esfuerzo y sin utilizar un vehículo pesado y voluminoso.
  • Profesionales que no precisen llevar gran cantidad de material.
  • Para reparto de comida o paquetería.
  • Residentes en urbanizaciones fuera de los cascos urbanos y lejos de comercios y servicios básicos
  • Los que tienen un barco y quieran desplazarse en tierra.
  • Los que tienen caravanas.
  • Los que deben hacer por prescripción médica un ejercicio moderado.
  • Empresas y organismos públicos.
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